Cuántas facturas al mes incluye tu punto de venta (y qué pasa cuando se acaban)
Comparas dos puntos de venta. Uno cuesta $89 al mes y otro $105. La decisión parece obvia.
Luego resulta que el de $89 incluye tres facturas al mes.
Tres. El primer contratista que te pida factura por su compra de material te deja sin folios el día 2 — y a partir de ahí, o pagas cada factura extra, o subes de plan, o no facturas.
Ese renglón es el que casi nadie compara antes de contratar, y es el que más mueve la cuenta real. Esta guía explica qué es un folio, cuántos usa de verdad una ferretería, y qué hace cada sistema cuando se te acaban — que es la pregunta que importa.
Qué es un folio (o “timbre”)
Cada factura que emites tiene que pasar por un PAC: un Proveedor Autorizado de Certificación, autorizado por el SAT para sellar comprobantes. Sin ese sello, tu factura no existe fiscalmente.
Los PAC cobran por comprobante sellado. A ese sello se le dice timbre o folio, y cuesta dinero real cada vez — a tu proveedor de software y, de una forma u otra, a ti.
Eso explica por qué los folios se limitan y las demás funciones no. Un usuario más en el sistema no le cuesta nada a nadie: es un renglón en una tabla. Una factura más sí cuesta, cada mes, para siempre.
Por eso desconfía de dos cosas al mismo tiempo: de quien te cobra por usuario —te está cobrando algo que no le cuesta— y de quien te ofrece facturación ilimitada muy barato, porque los timbres se los cobra alguien.
Cuántas facturas usa de verdad una ferretería
No es una cifra que se pueda adivinar, así que aquí va el orden de magnitud real:
| Tipo de tienda | Facturas al mes |
|---|---|
| Tienda de barrio, venta de mostrador | 5 – 15 |
| Con clientes de obra y contratistas | 30 – 80 |
| Con crédito a constructoras y proveeduría | 100 – 250 |
| Dos o tres sucursales con cartera formal | 250+ |
Dos cosas que mueven el número más de lo que uno espera:
La factura global cuenta como una. Todas tus ventas de mostrador que nadie pidió facturar van juntas en un solo comprobante mensual. Doce folios al año, y son obligatorios. Nada de qué preocuparse.
Los complementos de pago sí suman. Si le vendes a crédito y el cliente te paga en tres abonos, cada abono es un complemento de pago, y cada complemento es un comprobante que consume su propio folio. Una factura a crédito con tres pagos son cuatro folios, no uno.
Ésa es la que arruina los cálculos. Si vendes a crédito, multiplica tu número de facturas por dos o dos y medio.
Lo que de verdad importa: qué pasa al topar
Aquí es donde los sistemas se dividen en dos, y la diferencia es enorme.
Modelo A: te cortan
Se acabaron tus folios, se acabó tu facturación. Hasta que subas de plan o compres un paquete.
El problema no es comercial, es legal. Facturar no es una función opcional del software: es una obligación fiscal. Si un cliente te pide su factura y tu sistema no la emite, el problema es tuyo con el SAT y tuyo con el cliente — no de quien te vendió el software.
Y pasa siempre a media quincena, con el cliente enfrente.
Modelo B: te cobran el excedente
Sigues facturando y las facturas de más se cobran en el siguiente recibo, a unos pesos cada una.
Cuesta más ese mes. Pero nunca te quedas sin poder facturar, que es lo único que no debería estar en duda.
La pregunta exacta que hay que hacerle a cualquier vendedor: “¿Qué pasa exactamente si me paso de las facturas del plan — me cortan o me cobran?” Si la respuesta se enreda o cambia de tema, ya sabes cuál es.
La comparación, con números públicos
Estos son los folios que incluye cada plan de Pulpos, tomados de su propia página de precios el 9 de septiembre de 2026 (sus planes tienen dos precios; el que se anuncia es el de compromiso anual):
| Plan Pulpos | Precio anunciado | Facturas al mes |
|---|---|---|
| Inicial | $89 | 3 |
| Esencial | $169 | 20 |
| Avanzado | $419 | 50 |
| Pro | $599 | ilimitadas |
Y éstos son los nuestros, con el detalle completo de cada plan en precios:
| Plan Nechicoa | Precio anual | Facturas al mes |
|---|---|---|
| Inicial | $85 | 30 |
| Esencial | $159 | 150 |
| Avanzado | $399 | 400 |
| Master Local | $569 | 600 |
El plan de entrada da diez veces más folios, y el segundo escalón —el que contrata una ferretería con clientes de obra— da 150 contra 20.
Y al topar cobramos $2 + IVA por factura extra, con aviso antes de que pase. No cortamos. Facturar es obligación de ley; si te cortáramos el timbrado a media quincena, el problema sería tuyo con el SAT.
Los precios de la competencia cambian. Verifícalos en su sitio antes de decidir; la fecha de nuestra consulta está arriba justo para eso.
Los cinco cargos que no vienen en el precio de la página
Los folios son el primero de una lista. Antes de firmar, pregunta por los cinco:
1. Los folios incluidos y el costo del excedente. Lo de arriba.
2. Los complementos de pago. ¿Cuentan como folio? Casi siempre sí. Si vendes a crédito, esto duplica tu consumo.
3. El precio mensual real. Muchos anuncian el precio con compromiso anual, y el mes a mes cuesta 30% o 40% más. Pregunta los dos.
4. Los módulos aparte. Conciliación bancaria, catálogo de mayoreo, fabricación, marca blanca. Cada uno puede ser otro cargo mensual, y algunos se cobran por banco o por sucursal.
5. Los topes de usuarios y de cajas. Una ferretería con dos mostradores y cuatro personas el sábado no cabe en varios planes de entrada del mercado — ni por cajas ni por usuarios. Es la forma más común de que el plan barato no te sirva. Hay más de esto en qué buscar en un punto de venta para ferretería.
Cómo calcular lo que te va a costar de verdad
Cinco minutos con una hoja:
- Cuenta tus facturas de un mes normal. No el mejor mes ni el peor. Si no lo sabes, cuenta cuántos clientes te piden factura en una semana y multiplica por cuatro.
- Si vendes a crédito, multiplica por 2. Por los complementos de pago.
- Suma uno por la factura global.
- Compáralo con los folios del plan que estás viendo, no con el precio.
- Multiplica el excedente esperado por el costo por factura extra — y si el sistema no cobra excedente sino que corta, súbete de plan desde ahora, porque vas a llegar ahí.
Un ejemplo con números: una ferretería con 40 facturas al mes, la mitad a crédito con dos pagos cada una, son 40 + 20 + 1 = 61 comprobantes. En un plan de 20 folios que corta, no cabe. En uno de 150, sobra.
Preguntas frecuentes
¿Un folio rechazado por el SAT me lo cobran? No. El folio se consume cuando el comprobante se timbra. Si el SAT lo rechaza por un dato mal capturado, no consume nada. Los rechazos más comunes y qué significa cada uno están en errores del SAT al facturar.
¿Y si cancelo una factura, me devuelven el folio? No. El timbre ya se emitió y el PAC ya lo cobró. Además, la cancelación misma es una operación ante el SAT. Cancelar sale caro en más de un sentido: conviene facturar bien la primera vez.
¿Los folios no usados se acumulan al mes siguiente? En la mayoría de los sistemas, no: el contador se reinicia cada periodo. Pregúntalo, porque cambia el cálculo si tus meses son muy desiguales.
¿Puedo llevar mis propios timbres comprados a otro proveedor? Algunos sistemas lo permiten y otros no. Si ya compraste un paquete grande de timbres, pregúntalo antes de migrar.
¿“Facturación ilimitada” existe de verdad? Existe, y en los planes de arriba es lo normal. Solo recuerda que los timbres le cuestan a alguien: si el precio es muy bajo y la facturación es ilimitada, revisa qué otra cosa está limitada en ese plan.
¿Le fue útil este artículo?
Nechicoa POS está diseñado para ferreterías y comercio con inventario en México. Un mes de prueba, sin tarjeta.
Probar gratis